El anciano sabio y el caballo perdido (cuento uraniano)


Un interesante cuento taoísta acerca de la mejor manera de reaccionar ante los hechos inesperados que nos ocurren en la vida.

Hubo una vez un sencillo anciano que vivía en la zona norte de China, muy cerca de la frontera. Un día, el caballo que tenía para arar sus tierras se escapo. Los vecinos fueron a su casa, algunos para consolarlo y otros para decirle que tenía que haberlo vendido antes.

El anciano les dijo: “Nunca se sabe, las nubes grises tapan el sol pero traen la bendición de la lluvia”.

Después de unos días, el caballo retornó trayendo consigo una yegua salvaje. Los vecinos del pueblo se apresuraron a visitarlo nuevamente y felicitaron al anciano por su buena suerte. Y éste les dijo:

“Nunca se sabe. El único hecho cierto es que el caballo ha vuelto. De momento, no estoy seguro si son buenas noticias”

Al hijo del anciano campesino le gustaba mucho montar a caballo y se propuso domar y montar a la yegua. Una de las veces, se cayó y se rompió una pierna. Los vecinos, al enterarse de la noticia, fueron a casa del anciano campesino, algunos para consolarlos consternados por su mala suerte y otros para opinar acerca de lo imprudente que había sido querer domar una yegua salvaje. Una vez más el anciano les dijo:

” Nunca se sabe. De momento no estoy seguro de que son malas noticias.”

No pasó mucho tiempo después, cuando comenzó una guerra en el país, donde todos los hombres jóvenes fueron reclutados y muchos de ellos murieron en combate. Como el hijo del anciano tenía la pierna rota y no se podía mover se había librado de ser reclutado.

Los hechos que nos suceden no son ni buenos ni malos en sí mismos, lo que los hace parecer buenos o malos son nuestros juicios de valor, nuestras creencias y las suposiciones que hacemos con respecto a ellos. La actitud más sabia ante cada suceso es la neutralidad. Hay que esperar a ver como esos hechos nos afectan, nos cambian o nos hacen evolucionar a futuro. Si cada suceso que vivimos decidimos contemplarlo desde esta actitud, estaremos anclando un hábito invaluable que incrementará nuestra serenidad y sabiduría.

Laura Camacho,

Coach Transpersonal


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