Como aprovechar la potente energía del eclipse 11.08.2018


Eclipse solar & Luna nueva en Leo

(11 de agosto de 2018)

Mañana tenemos una Luna nueva en Leo y un potente, aunque parcial, eclipse de sol,

a exactamente 18 grados con 42 minutos, también en el signo de Leo. Además, este eclipse sucederá en conjunción exacta a Mercurio retrógrado en Leo. Y tomando en cuenta que el nodo lunar norte también está en Leo, esto se vuelve evidentemente

un potente cúmulo de energía leonina que algo nos quiere decir y traer.

Este evento astronómico-astrológico marca el comienzo de un periodo, de aproximadamente seis meses, que estará impregnado por el sello energético de la configuración los astros en el momento del eclipse (en España, será a las 11:57 h /

10:57 h en Canarias / 09:57 hora Universal).

Será un periodo de introspección. De revisar, de mirar hacia adentro, a nuestro interior, ya que hay seis planetas retrógrados en este momento: Marte, Mercurio, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, además de Quirón). Será un tiempo de replantearnos las cosas, de reflexionar y decidir si de verdad queremos seguir siendo lo que hemos sido hasta ahora. De preguntarnos muy honestamente si queremos y podemos seguir viviendo esa relación, ese trabajo, esa vida que llevamos… O si ha llegado el momento de cambiar, de ser quienes en verdad somos, de hacer lo que de verdad queremos, de expresar y decir lo que de verdad pensamos y sentimos. De ser más auténticos y honestos con nosotros mismos y con los demás.

LEO: “Yo soy ése y ése soy yo” (pensamiento semilla esotérico)

Leo es el signo de la identidad personal y el Sol es su regente. Entonces, este eclipse es un portal energético que implica la llegada de poderosos o repentinos cambios (Marte está en cuadratura con Urano) que, en el mejor de los casos, tenemos la oportunidad de comenzar por iniciativa propia (Júpiter en Escorpio), y en el peor de los casos, será nuestra indolencia y resistencia ante dichos cambios lo que nos arrastre y confronte, dolorosa e inevitablemente, ante éstos (Plutón-Neptuno tirando en la base de un Yod que apunta al Sol-Luna-Mercurio).

Estos cambios giran en torno a lo que la energía de LEO significa para la humanidad: identidad personal, la propia imagen, nuestra capacidad de brillar, de salir al escenario y entregar al mundo eso que somos y lo que hemos aprendido. También tiene mucho que ver con nuestra creatividad, con nuestras creaciones en el mundo (sean obras o sean hijos), con nuestros más nobles y generosos sentimientos e intenciones, con los romances que se inician y, sobre todo, con la expresión de la verdad que emana desde lo más auténtico de nuestro ser: nuestro corazón.

En astrología, al hablar de Leo, hemos de considerar también a Acuario, ambas energías de naturaleza fija que forman parte del mismo eje: El eje Yo-Identidad (Leo)/Humanidad-Compartir (Acuario). La temática complementaria que este eje nos propone es sobre lo que hemos de reflexionar y atrevernos a cambiar. Y, además, al estar mercurio retrógrado en conjunción al eclipse, la reflexión deberá incluir también lo que pensamos sobre nosotros mismos (nuestra autoimagen), y nuestra capacidad de comunicar y expresar lo que en verdad somos, pensamos y sentimos en lo más profundo de nosotros mismos (nuestra autenticidad).

Así, será necesario cuestionarnos lo más sinceramente posible lo siguiente:

¿Qué tan auténtica es la imagen que doy ante el mundo?

¿Me gusta quién soy? ¿Me gusta mi propia imagen?

¿Qué es eso que no quiero que los demás vean de mí?

¿Cuáles son mis dones y mis talentos?

¿Cómo los estoy compartiendo con el mundo?

¿Qué es exactamente lo que me impide expresarme con total autenticidad y libertad ante el mundo?

¿Digo, comunico y expreso lo que de verdad pienso y creo?

¿Cómo estoy expresando mi propia verdad ante mundo?

¿Estoy viviendo mi propia vida, o estoy viviendo la vida que alguien más?

En todo caso, este será un tiempo de procesos de cambio, principalmente en lo que respecta a nuestra propia identidad, que es a lo que apunta "el dedo de Dios" o Yod (figura astrológica con forma de triángulo isósceles que apunta a un asunto “clave” a resolver en una carta astral): el Sol (identidad) y Luna (mundo/refugio emocional) en conjunción en el signo de Leo. Es tiempo de reconocer que somos únicos, de expresar esa nuestra singularidad y de salir de nuestra zona de confort ante el llamado de la vida para ocupar esa posición que la vida nos pide ocupar en el mundo... De hacer lo que hemos venido a hacer.

Para muchos de nosotros, llega el momento de vivir desde nuestra propia verdad y de permanecer fieles a ésta.

Y, ¿cómo podemos hacerlo?

A partir del eclipse y durante un periodo de seis meses será momento ideal para trabajar a nivel interior e invertir en nosotros mismos. Esta luna nueva será el momento ideal para sembrar la "semilla" de lo que queremos y generar en nosotros una clara intención de cambio. Luego, a mediados de septiembre cuando la mayoría de los planetas estén directos, podrémos pasar con toda nuestra energía a la acción.

El punto de partida más adecuado sería tomar conciencia de quiénes somos en verdad y de la naturaleza de nuestro Ser. Para ello, la astrología humanística (o psicológica, o transpersonal) es una herramienta de autoconocimiento asombrosamente eficaz. Estudiando nuestra configuración energética podremos comprendernos mejor quienes somos y descubrir facetas nuestras aún escondidas o no reconocidas.

Luego, podemos utilizar el variado abanico de herramientas de desarrollo personal que actualmente (y no por casualidad) tenemos a nuestro alcance: el proceso de Coaching, la terapia regresiva que saque a la luz toda esa maraña de nuestra infancia o viejos dolores de vidas anteriores, constelaciones familiares u otro tipo de terapia que nos resuene en el interior para poder hacer consciente lo que llevamos bien guardado e integrar así, cada vez más, la inmensa complejidad del Ser somos. Todo lo que hagamos en este sentido del desarrollo personal será recompensado a creces con mayor plenitud, mayor empoderamiento y, sobre todo, mayor consciencia. La cosecha, que probablemente se genere durante los próximos seis meses o en febrero de 2019, valdrá la pena con toda seguridad.

La energía de fuego de Leo nos dará la valentía y el coraje necesarios para tomar estas iniciativas desde el corazón. Experimentaremos transformaciones profundas que sacarán a la luz aspectos positivos y negativos de nosotros mismos, pero sin lugar a dudas, todo esto derivará en una nueva, más brillante y definitivamente más auténtica identidad: ahora, esto soy yo.

Laura Camacho

Astróloga Humanística & Coach Transpersonal

#LunaNuevaenLeo2018

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